Volcán Puracé: el verdadero riesgo no es la erupción, es no estar preparado
El volcán Puracé, ubicado en el macizo colombiano en el departamento del Cauca, vuelve a estar en boca de todos. Es un volcán activo, vigilado permanentemente por el Servicio Geológico Colombiano, y como todo volcán activo, puede presentar variaciones en su actividad que generan alertas, evacuaciones preventivas o simplemente preocupación entre quienes viven cerca o tienen familia en la zona. Si quieres información oficial y actualizada sobre su estado, la fuente correcta siempre será el Servicio Geológico Colombiano, nunca las cadenas de WhatsApp o los videos que circulan en redes.
Pero más allá de lo que pase con el Puracé en las próximas semanas, hay una pregunta que vale la pena hacerse con calma: si hoy tuviera que enfrentar una emergencia repentina, ¿mi familia y mi patrimonio están protegidos, o dependen de que «no pase nada»?
El riesgo real rara vez avisa
La mayoría de las emergencias que cambian la vida de una familia no llegan precedidas de una alerta oficial. Puede ser un sismo, un accidente de tránsito, un incendio, un robo o, sí, la actividad de un volcán. Lo que tienen en común todas estas situaciones es que ocurren cuando menos se esperan, y en ese momento ya no hay tiempo para «organizarse». Solo queda lo que ya se dejó protegido de antemano.
Por eso la pregunta importante no es cuándo va a pasar algo, sino qué tan protegido está lo que más te importa mientras eso no pasa.
Qué puede proteger un seguro frente a este tipo de escenarios
Un seguro de vida no evita la tragedia, pero evita que una tragedia se convierta también en una crisis económica para quienes quedan atrás. En un escenario de emergencia, contar con este respaldo significa que tu familia mantiene estabilidad financiera, cubre gastos inmediatos y sostiene su proyecto de vida, incluso si tú no estás para hacerlo.

El seguro de hogar cubre tu vivienda frente a daños estructurales, afectaciones por ceniza volcánica, incendios o eventos derivados de una emergencia natural, según las coberturas contratadas. Muchas familias descubren tarde que su casa, su patrimonio más grande, nunca estuvo asegurada contra este tipo de eventos.
El seguro todo riesgo para moto o carro protege tu vehículo ante daños que pueden derivarse de una emergencia como esta: afectaciones por material particulado, accidentes en vías en mal estado por la actividad volcánica, o simplemente los riesgos habituales de la movilidad diaria, que estadísticamente son mucho más frecuentes que una erupción.

Si tienes un negocio, un seguro para pymes puede cubrir pérdidas por interrupción de actividad, daños en infraestructura o mercancía, y te da continuidad económica en caso de un cierre preventivo o una afectación directa. Para muchos negocios pequeños, un solo evento sin cobertura puede significar el cierre definitivo.
El sesgo que nos hace aplazar la decisión
Casi todos conocemos a alguien que asegura su celular o paga varias plataformas de streaming cada mes, pero aplaza mes tras mes la decisión de asegurar lo que realmente sostiene su vida: su salud financiera, su casa, su vehículo o su negocio. No es un tema de falta de recursos, es un sesgo muy humano: creer que «eso no me va a pasar a mí». El problema es que ese pensamiento no reduce el riesgo, solo reduce la preparación.
El mejor momento para asegurarte es antes de necesitarlo
Cuando ya ocurrió la emergencia, es demasiado tarde para contratar la póliza que la hubiera cubierto. La tranquilidad de saber que tu familia, tu casa, tu vehículo o tu negocio están protegidos no se compra en el momento de la crisis, se construye antes, con una decisión consciente.
Si quieres revisar qué tan protegido estás hoy frente a este tipo de escenarios, con gusto puedo ayudarte a evaluar tus coberturas actuales y armar un plan a tu medida en vida, hogar, vehículo o negocio. Escríbeme por WhatsApp y lo revisamos juntos.
Sobre el autor
Este artículo fue escrito por Mauricio Ruiz Daza, agente independiente de seguros con más de 25 años de experiencia en el mercado colombiano, certificado ante el Registro Único de Intermediarios de Seguros (RUIS) de la Superintendencia Financiera de Colombia. Desde Popayán, Cauca, ha acompañado a miles de familias y empresas del suroccidente colombiano, gestionando más de 2.500 siniestros con resultados exitosos.